La inusual táctica desplegada por el Departamento de Policía de Dunellen (DBPD), no tardó en captar la atención de miles de internautas; el cuerpo policial decidió camuflar a uno de sus efectivos entre la vegetación, equipado con binoculares, para cazar in fraganti a quienes manipulaban el celular al manejar.
La curiosa maniobra sumó a otro oficial vestido con una playera que lucía la frase «not a cop». El sargento Nicholas Goldman detalló a CBS News New York que buscaron un enfoque cómico para viralizar el mensaje de prevención, dado que en este pequeño municipio los choques suceden con alarmante frecuencia.
A lo largo del patrullaje, el agente Kevin Condis constató imprudencias al volante que rozaban lo absurdo. Los funcionarios registraron a personas haciendo videollamadas, guiándose por el GPS con el aparato en la mano o guiando el vehículo usando las rodillas para no soltar la pantalla.
La normativa en Nueva Jersey prohíbe de forma contundente sostener teléfonos mientras se conduce, castigando a los infractores primerizos con sanciones que van de los $200 a los $400 dólares. Por ello, el DBPD insistió en sus redes que ningún mensaje de texto vale más que mantenerse atento al camino.
El operativo encubierto rindió frutos de inmediato al saldarse con 74 infracciones redactadas en solo seis horas. El contundente balance evidenció que el peligro de alinear la mirada al móvil afecta a cualquier comunidad y que, en ocasiones, hace falta un arbolito con prismáticos para sembrar conciencia en la población.











