Violentas agresiones físicas entre espectadores empañaron las tribunas del estadio Wrigley Field en el marco del partido entre los Cubs y los White Sox; las secuencias difundidas en redes sociales exhibieron golpes constantes y rostros heridos hasta la llegada de los elementos policiales y la seguridad del recinto.
Las intervenciones en el inmueble derivaron en el arresto de tres individuos bajo diversos señalamientos; las fuerzas del orden procesaron a un sujeto de 41 años por agresiones y portación ilícita de cocaína, mientras que a otros dos involucrados se les imputó el delito de allanamiento.
El conato de violencia rebasó los límites habituales del tradicional choque deportivo en la ciudad de Chicago; a pesar de los altercados ocurridos en el graderío, el equipo de los Cubs aseguró el resultado a su favor al superar a la escuadra visitante con un resultado de 7 a 5.











