La elección de la dirigencia estatal de Somos en Chiapas quedó en suspenso luego de que una asamblea interna terminara entre gritos y empujones, en medio de cuestionamientos al procedimiento y a la actuación de la Comisión Electoral.
El conflicto se intensificó durante la discusión sobre los aspirantes a encabezar el partido en el estado. Entre los principales puntos de desacuerdo estuvo la participación de Jorge Iván Alfaro Morales, cuya incorporación al proceso fue cuestionada por asistentes inconformes.
De acuerdo con los señalamientos expresados durante la asamblea, Alfaro Morales habría intentado participar en la contienda sin haber cumplido previamente con el registro establecido en la convocatoria. Los inconformes también lo señalaron como presuntamente cercano al priista Willy Ochoa.
La discusión escaló conforme avanzaron los reclamos hasta provocar confrontaciones entre los participantes. El intercambio de acusaciones derivó en gritos y empujones, por lo que los responsables de la reunión determinaron declarar un receso.
Los cuestionamientos también alcanzaron a la Comisión Electoral enviada por la dirigencia nacional para conducir el proceso. Algunos participantes acusaron presuntas fallas en su actuación y reclamaron que no se estuvieran garantizando las reglas establecidas en la convocatoria.
Durante la confrontación, uno de los asistentes acusó que pretendían “secuestrar el proyecto con las mañas de los mismos de siempre”, en referencia a los desacuerdos sobre la conducción del proceso interno.
La asamblea tenía como propósito avanzar en la organización de Somos en Chiapas y definir a quienes asumirían responsabilidades dentro de su estructura estatal. Sin embargo, la confrontación impidió concluir el procedimiento y dejó pendiente la elección de la dirigencia.
El encuentro quedó en receso hasta nuevo aviso. Ahora corresponderá a la dirigencia nacional revisar lo ocurrido y determinar las condiciones bajo las cuales continuará el proceso para definir al nuevo liderazgo estatal.












